La mano que te da de comer.pdf

La mano que te da de comer

A.j. Rich

Una  novela  inspirada  en  la  historia  real  de  la  escritora  Katherine  Russell  Rich, amiga de las autoras. Se adentra en la mente de un sociópata y en la de una de sus víctimas, y muestra lo fácilmente que estas pueden perder el control de sus vidas. Morgan tiene tres pasiones: la victimología, sobre la que está escribiendo una tesis doctoral, sus tres perros y Bennet, su prometido de origen canadiense al que conoció por internet y con quien vive una tórrida historia de amor. Pero ¿quién es Bennett realmente? ¿Conocemos a las personas con las que compartimos nuestra vida?.

LA MANO QUE TE DA DE COMER de A. J. RICH. ENVÍO GRATIS en 1 día desde 19€. Libro nuevo o segunda mano, sinopsis, resumen y opiniones. Por Rich A.J.. - ISBN: 9788416363919 - Tema: Terror - Editorial: MAEVA - Cúspide.com - email:[email protected]

6.42 MB Tamaño del archivo
9788416087747 ISBN
Gratis PRECIO
La mano que te da de comer.pdf

Tecnología

PC e Mac

Lea el libro electrónico inmediatamente después de descargarlo mediante "Leer ahora" en su navegador o con el software de lectura gratuito Adobe Digital Editions.

iOS & Android

Para tabletas y teléfonos inteligentes: nuestra aplicación gratuita de lectura tolino

eBook Reader

Descargue el libro electrónico directamente al lector en la tienda www.leseoffensive.st o transfiéralo con el software gratuito Sony READER FOR PC / Mac o Adobe Digital Editions.

Reader

Después de la sincronización automática, abra el libro electrónico en el lector o transfiéralo manualmente a su dispositivo tolino utilizando el software gratuito Adobe Digital Editions.

Notas actuales

avatar
Sofi Voighua

El dicho wàng ēn fù yì se puede traducir como “morder la mano que te da de comer”. Literalmente significa “olvidar favores y traicionar la justicia”. En el tomo 76 del Book of the Former Han (1), hay una historia sobre Zhang Chang (2), un distinguido erudito y gobernador para el emperador Xuan de la dinastía Han del Oeste, que No muerdas la mano que te da de comer. Cuando vemos portadas, titulares, editoriales y artículos con sesgos que entran en lo radicalmente injusto ¿podemos estar seguros de que responden a

avatar
Mattio Mazios

La Mano Que Te Da de Comer tiene 0 reacciones, y 3 calificaciones y reseñas. Javier dijo: Genial

avatar
Noe Schulzzo

La mano que te da de comer analiza nuestras emociones y debilidades más íntimas, y lanza una cuestión inquietante: ¿conocemos realmente a las personas con quienes compartimos nuestra vida?Morgan tiene tres pasiones: la victimología, sobre la que prepara una tesis doctoral, sus perros &mdash eurosCloud, un adorable gran pirineo, Chester y George, dos pitbulls&mdash euros y Bennett, su ...

avatar
Jason Statham

La mano que te da de comer analiza nuestras emociones y debilidades más íntimas, y lanza una cuestión inquietante: ¿conocemos realmente a las personas con quienes compartimos nuestra vida?Morgan tiene tres pasiones: la victimología, sobre la que prepara una tesis doctoral, sus perros Cloud, un adorable gran pirineo, Chester y George, dos pitbulls y Bennett, su prometido de origen canadiense que conoció en … La mano que te da de comer analiza nuestras emociones y debilidades más íntimas, y lanza una cuestión inquietante: ¿conocemos realmente a las personas con quienes compartimos nuestra vida?Morgan tiene tres pasiones: la victimología, sobre la que prepara una tesis doctoral, sus perros —Cloud, un adorable gran pirineo, Chester y George, dos pitbulls— y Bennett, su prometido de origen ...

avatar
Jessica Kolhmann

Desde pequeños aprendimos que «a quien nos da de comer, nunca su mano debemos morder»; la gente que practica esa forma de ser, normalmente cuando alguien le hace un favor, suelen decir: «me hizo el favor porque quiso, yo no le pedí nada» , con una frase de este tipo, dejan a la luz su espíritu ingrato. Contextos. Contexto: «La tercera siempre era la vencida, pues no quería contradecir la creencia popular, ¡no muerdas la mano que te da de comer!Cobraba en especie la mayoría de las veces, aunque para los lances más atrevidos exigía el pago en metálico.